¿Contás con vestidos en stock o RTW?

Por ahora el atelier no cuenta con una colección RTW. Cada diseño que realizo es completamente a medida y personalizado.
Sin embargo, sí hay vestidos de muestra para ver la confección, terminaciones y calidad del trabajo.

¿Cuántas pruebas se realizan durante el proceso?

El proceso suele incluir 2 a 3 pruebas para madrinas e invitadas, y 4 a 5 pruebas para novias. En caso de necesitar más por cuestiones de detalles o cambios de diseño; es posible y se programan presencialmente.

Preguntas que suelen hacerme

¿La primera cita tiene costo?

No.
La primera cita es gratuita y sin compromiso. Puede ser virtual o presencial.
Es un encuentro para conocernos, hablar de tu evento, definir una idea inicial y resolver todas tus dudas. Después de eso, si sentís que soy la persona indicada para acompañarte, empezamos juntas.

¿Con cuánta anticipación hay que contactarte?

Para novias recomiendo comenzar entre 3 y 6 meses de antes del casamiento. Para invitadas o madrinas, un mínimo de un mes antes del evento.
De todos modos, si tu fecha esta más próxima, podes escribirme y vemos juntas las posibilidades que hay.

¿Cómo pido un presupuesto?

Cada presupuesto es personalizado.
Depende del diseño, la complejidad de la confección, las telas elegidas y los detalles que lleve el vestido. Primero necesitamos conversar sobre tu idea y lo que estás buscando, para poder darte un valor que realmente refleje el proyecto.

¿Trabajás con telas y materiales propios o debo comprarlos?

En la primera cita te muestro el muestrario de telas disponibles y te asesoro en cada elección. Todos los materiales son propios.

¿Asistís el día del evento?

En el caso de las novias sí.
Ofrezco el servicio de asistencia el día del evento para ayudarte a vestirte y asegurar que cada detalle esté impecable antes de salir.

¿Qué pasa si no me siento segura con mi cuerpo?

Es algo más común de lo que creés. Mi trabajo es ayudarte a encontrar un diseño que potencie lo que más te gusta de vos y acompañe aquello que preferís no destacar.
El vestido no tiene que disfrazarte. Tiene que hacerte sentir vos, pero en tu mejor versión.